¡Estoy loca!
No, no crean que mi amiga Leslie tomó el control de mi página también (eso es otra historia). El asunto es que hay dias en los que me digo: ¡estoy loca! En el buen sentido, que no soy una loca de carretera aun. La locura la definiría como cosas que me pasan y pienso que están fuera de lo que es normal.
Pero rayos, ¿qué es normal? Capaz, eso de ser loco es un halago contrario a considerarse un ser aburrido y predecible. Pues tengo muchos amigos locos. Muy diferente a tener problemas de la cabeza serios y atentar contra los demás (también conozco de esos).
Loco, porque me pasan cosas locas que no le pasarían a nadie más (digo yo, pero seguro no es así). Por lo general son cosas que me hacen reir, de lo cómicas que son o por lo irónicas que terminan siendo. Pero al final del dia, antes de dormir y dar Gracias a Dios por otro dia más, me digo: Si, estoy loca.
Pero tomenlo a bien, una vida llena de locuras es una vida sana también. Hacer cosas incoherentes, reir, espontaneidad. Cosas ocurrentes. Mis incoherencias pueden llegar a ser fritas a veces, pero para que estén tranquilos, yo se donde terminan mis inventos y donde comienza la realidad, bueno, la supuesta realidad.
Así que no teman, que el pollo del espacio viene a salvarnos. Aja, ese pollo es mi esposo.
Para darle más coherencia a esta entrada, y antes de que crean que merezco ir a un manicomio. Les comento que ahora que soy una humilde licenciada en biología y que sigo desconociendo muchas cosas de la vida, estoy esperando y haciendo algunas cosas. No he podido escribir aqui porque no he estado inspirada.
No he escrito historias, no he hecho nada de lo que acostumbraba a hacer. Y quiero retomar la escritura, porque hoy tuve un corrientazo de inspiración para una nueva historia romántica/trágica/fantasiosa. Es sobre una chica llamada Leslie que… jajaja, no vale. Tengo ganas de una historia comica, ya verán, ya verán.
Tengo ganas de leer y tengo ganas de recobrar un ritmo normal de vida. Me gusta lo que hago ahora, me gusta disfrutar del presente a pesar de que tengo miedos, los tengo a veces muy presentes. Esos momentos que me provoca huir y correr, pero ¿de quién? de nadie en particular. Pero a pesar de los momentos de miedo, tan comunes en una vida humana promedio como la mía, puedo decir que soy muy feliz. Ahora vendrán cosas muy buenas y para ti que lees esto también, ¿por qué? Porque yo lo digo.
Para reactivar este sitio… comenzaré con entrevistas a mis amigos. Así que si te pido una entrevista es porque eres mi amigo y significas algo para mi. Ya le dije a Alfredo (quien andaba puyandome para que escribiera más aqui), está Joaquín mi amado pollo y Raquel la amiga de todos. Pero tengo una lista de gente a quien quiero entrevistar.
Y sin duda… he crecido estos últimos meses, no de estatura (ya no lo aguantariaaa más), sino de cosas. Espero seguir creciendo siempre, en este interminable camino. ¡Así es la vida!



