En la camionetica
El viernes fui al médico a verme la nariz, fui con mi mamá y de regreso tomamos la camioneta. Nos esperaba en la esquina y nosotros nos extrañabamos que no hubiese arrancado, mi mamá y yo corrimos a alcanzarla, la camionetica no esperaba. Vi a lo lejos que lo conducía una mujer que nos sonreía.
Cuando logré alcanzar la puerta, mi madre subió primero y yo seguí, al ver el rostro de la camionetera amable casi se me partió el corazón, quién conducía era una chica que había estudiado en mi colegio, estaba en quinto año cuando yo entré en séptimo. Llevaba el cabello algo más claro y nos sonreía con su uniforme de la línea.
La chica yo la conocí, no personalmente sino por referencias de mi tia quién me contó que ella vivía con su abuela y que sus padres nunca estuvieron pendiente de ella. Ella era una chica tranquila y buena persona, nunca alborotada y muy inocente. Ella se graduó y cuando yo estudiaba y tomaba camionetas (como si algo hubiera cambiado), una vez la vi que ella cobraba en las camionetas de esa ruta, yo pensé que sería algo temporal porque la chica era tranquila, vivía en su mundo y demás, que quizás pronto comenzaría a estudiar en la uni.
Luego cuando estaba en noveno, ella visitó el colegio y trajo a un bebé, yo estaba horrorizada porque ella ni empezó estudios ni tampoco tenía trabajo fijo. Me daba cierta tristeza que desde tan joven tuviese esa carga y cuando vi que en verdad estaba metida de camionetera el viernes, me sentí algo… chimba, quien sabe cuales serían sus sueños y nunca los pudo cumplir, pese a las cosas dura de la vida ella esperaba sonriente a que nos subieramos y muy amable. Pese a todo su cara irradiaba felicidad, vaya… eso me conmovió mucho.


