Necesidad de Cambio
Navidad… tiempo para reflexionar y para compartir. Oh vaya que si, mi dedo sangra porque me he cortado con un cuchillo sirviendo la cena y arde fastidiosamente, justo como mi corazón arde como si fuera un muslo de pollo sobre las brasas en una parrilla. Extraña comparación pero es bastante válida.
He llegado a la conclusión, sumando todas las cosas que me molestan que… nada de este mundo vale la pena si se miran desde afuera. He pasado por todos los ámbitos en la última media hora mientras descargaba mis quejas con una amiga, desde dinero hasta situaciones más simbólicas.
Cabe destacar querido lector, que la culpa de todo esto es mía, mía nada más porque no soy capaz de pararme a tiempo y decir: Basta ya, dejenme en paz. Pero ni que más, no hago eso y paso por callarme, nadie puede dejarme en paz ya que eso de la paz depende solo de mi (es un alivio para mi que eso sea cierto, sino nada dependería de mi). Además que cuando uno está molesto, uno pude decir cosas que en realidad no quiere decir y confundir más la situación (responder si sería una ofensa, decir no sería otra ofensa mayor, ¿entonces? ¿qué hago?). Ese tipo de casos en los que no hay respuesta a las preguntas, ya que estas no están bien planteadas.
Querido lector, también he de admitir que mi caracter pacifista no quiere decir que puedes pasarme por encima. No puedes hacerlo.
Estoy cansada de todas las injusticias (TODAS), incluso las que yo misma cometo y las que a diario acontecen. Es tiempo de empezar a cambiar yo, ya me cansé de esperar por los que están afuera.


