Un dia triste…
Anoche por casualidad me estaba quedando dormida, para acordarme de un dia muy triste. No recuerdo bien la fecha, pero pareció comenzar como cualquier otro y en felicidad, al revivirlo en mi mente me llenó de profunda inquietud.
Yo estaba tranquila mirando la ventana, posiblemente perdida en algo que estaba viendo. Cuando la “noticia” distintiva se me vino encima me bajó los ánimos, por una parte me sentí de cierta forma como: “Cai en una trampa para hacerme parecer culpable.. oh si. Ahora es mi culpa.”. Luego vino el miedo y la culpabilidad, pero yo sabía que no era mi culpa. Luego vino la frustración e impotencia, “¿Qué hago? Ya no hay marcha atrás” y por ultimo vino un sentimiento como nunca: Ira y destrucción.
Ese fue el momento más duro de todos, por un lado tratando de decirme que todo estaba bien y por el otro con ganas de gritarle al mundo que se pudriera, con ganas de romper algo y desvanecer todo lo que estuviera frente a mi… pero mis gritos no serían escuchados igual. Luego vino la decepción.
Lo unico que manifeste fueron lágrimas que mezclaban todo.
¿Pensamientos? Fueron todos mortíferos y desesperanzadores, me sentía agredida y quizás como una de las últimas cosas que me gusta sentirme… como una víctima. La culpa era de alguien ajeno a mi y yo lo creía.
“¿Cómo te atreves?”, “¿Porqué?”, “No es malo”, “Estás equivocado(a)”, “Tu no sabes”, “Eso es mentira…”, “¿Cómo puedes decir eso si ni siquiera me has visto?”, “¿Porque?”, “How dare you…?” Pero lo unico que pude mostrar fueron unas cuantas lágrimas más. Luego me intentaba consolar diciendo: “No me importa”, “No me importa” y “No me importa”. Pero si, me importaba…
El tiempo pasa, pero no es él el encargado de curar las heridas. Tomo esta situación como ejemplo entre otras cosas que han sido tristes alguna vez. El encargado de curar una herida es nada más y nada menos que una mente santa que está clara de que se trata todo esto. Poco a poco disminuye la referencia a “Ellos”, porque realmente no están ahi y todo atemoriza un poco al principio: todo está en tus manos y tu decides.
Quizás me habría desahogado pegando gritos y lanzando algo hacia el suelo, who knows? pero eso no habría resuelto nada. Ahora, si me importa… solo que el camino que estoy siguiendo no es otro que el perdón y se que un solo paso me llevara a ese destino final. Del lado ligero del asunto, me puedo valer de mil excusas, pero la solución es una sola. Ensayo y error, ensayo y error… a veces siento que me equivoco, pero aqui estoy para una vez más rectificar.
No soy la victima, no soy la victimaria, no soy la que traba los asuntos, no vine a luchar contra nadie, no vine a amarrar a nada ni nadie, no vine a manipular, no soy la inquisición ni tampoco mi función es juzgar. Estoy segura que nada ni nadie puede quitarme el amor, ya que sin él no existiriamos.
Una vez más doy gracias. Gracias a Ti por hacerme existir. Te amo


